Entrevista con Carlos Rojas

Por la redacción

El uso de metadatos referido al mercado del libro aún es relativamente nuevo en el mercado latinoamericano. ¿Cuál es la percepción actual a este respecto?

La tecnología transforma nuestra vida cotidiana de manera permanente. La ventana por la que recibimos la oferta de productos en el mundo actual es más grande que nunca. Cualquiera que tenga un perfil de Facebook, sabe cómo el algoritmo de esa red social es capaz de vincular las búsquedas y compras que hacemos con las ofertas personalizadas de los productos que recibimos. Las partículas básicas que permiten esa vinculación de intereses con productos son los metadatos, una palabra que ronda ya en el ámbito de la industria del libro en América Latina, pero aun no termina por develarse del todo.

En el contexto del mundo editorial, la forma más simple de pensar en los metadatos es esta: no es el contenido del libro, sino información acerca del libro.
La industria editorial tiene complejidades únicas. Muchas de ellas provienen del hecho de que hay millones de productos individualizados y comercializables que están disponibles en el mercado global, que son suministrados por decenas de miles de editoriales distintas.

Estudios como Nielsen o GFK muestran mejoras significativas y rápidamente perceptibles en las ventas a partir del uso de metadatos. ¿Cuáles son los principales beneficios del uso de metadatos?

Los metadatos son la partícula esencial de la forma en que los editores venden sus contenidos y la herramienta con la que los consumidores encuentran aquello que les interesa. Es un elemento esencial en los procesos de edición, producción y distribución en el que navegan los editores; es también el corazón del trabajo de los bibliotecarios e investigadores.

Los metadatos son la espina dorsal de la comercialización. Hay cientos de miles de libros nuevos que se publican cada año en el mundo. Ayudar a los lectores a descubrir los que uno hace es el primer paso para venderlos. Entre mejor sea la calidad de sus datos, mayores posibilidades hay de que un libro sea descubierto por alguien a quien le interese. Con el aumento de las herramientas digitales en los canales de venta, tanto de libros físicos como electrónicos, los metadatos se vuelven un asunto crucial para hacer más eficiente la distribución de libros desde un sentido comercial.

Sabemos que los metadatos no sirven a su propósito sí están actualizados y no tienen la calidad suficiente. Para ello, se necesitan profesionales que sepan cómo leer y alterar esas informaciones. ¿Cómo ves al mercado latinoamericano trabajando a la hora de cualificar a los profesionales que trabajan com metadatos?

Entender cómo se manejan los metadatos, cuáles son los estándares internacionales y cómo se pueden usar para los proceso de distribución y vinculación con los vendedores de libros es un conocimiento crucial para los editores modernos. En la escala global, la mejora del uso y procesamiento de metadatos para la industria del libro ya comenzó, pero avanza despacio. Es un nuevo paradigma que requiere cambios en las formas de trabajo de editores, distribuidores, libreros y cualquier otro jugador que contribuya en la cadena que hace llegar los libros a los clientes.

Los responsables financieros de las editoriales suelen creer que es más barato, sencillo e incluso más eficiente mantener internamente el control de los metadatos. La realidad ha demostrado que ese trabajo, en apariencia sencillo y que se da por hecho, puede ser una gestión que desborda a los editores. Una manera de maximizar la eficiencia del manejo de metadatos es buscar un socio comercial o proveedor de servicios que resuelva un problema técnico de la industria, de modo que el editor pueda dedicarse a lo que de veras le importa, que es el contenido del libro.

Los metadatos no son una herramienta inmóvil o qué se construye de forma automática. No hay ningún duende de los metadatos: requieren tiempo y/o recursos, un trabajo que generalmente recae en el lado de las editoriales.

¿Qué perspectivas abre el uso intensivo de metadatos para el mercado del libro?

Actualmente, la perspectiva de mejorar los procesos de distribución y comercialización del libro requieren utilizar todas las herramientas al alcance de la industria. Es necesario que el libro compita con otras posibilidades de cultura y esparcimiento, por lo que un paso crucial para mejorar el sistema de distribución es hacer más eficiente la comunicación entre editores y distribuidores.

La estandarización de formas de organizar y compartir datos de los libros de habla hispana en un mismo país o región, que comparte asuntos comunes, como es el caso de América Latina, permite competir mejor en el mercado mundial y hacer frente a los grandes monopolios del libro en español. Es un trabajo conjunto de editores, instituciones, distribuidores y libreros poner de acuerdo a toda la cadena del libro para cosechar beneficios comunes.