Dorothea Martin, directora de contenidos en oolipo e impulsora de la plataforma Das Wilde Dutzend, nos habla sobre las buenas historias y como el transmedia storytelling nos brinda la oportunidad de re-conectar con el lector.

¿De qué está hecha una buena historia?

Una buena historia es aquella que continúa viviendo en mí después de acabar el libro, la serie, el videojuego… Una historia es buena cuando resuena y conecta conmigo – a través de su estilo narrativo, a través de personajes con los que relacionarse, una narrativa fuerte y una estructura que la sustenta.

¿Qué ofrece oolipo y en qué reside la novedad de su propuesta de storytelling?

oolipo es una plataforma móvil de storytelling. Hemos creado un formato serial a través del uso de elementos audiovisuales y características interactivas para narrativas de ficción y no ficción. De esta forma, vives historias, por lo general en tu teléfono, sumergiéndote en ella a través de notificaciones automáticas y canales de redes sociales. En uno de nuestros próximos lanzamientos, será posible interactuar con el mundo de la historia a través de hilos del usuario. Estos hilos permiten inventar un historial para cada personaje, comentar escenas y charlar con otros sobre elementos de la historia. En verano, abriremos nuestras herramientas de creación de historia a otros storytellers que deseen crear historias en nuestro formato.

¿Qué lleva a una editorial como Bastei Lübbe a impulsar una startup como oolipo?

Bastei Lübbe empezó a reinventarse como una empresa de medios hace algunos años, con mucho éxito. En su portafolio se cuentan algunos de los proyectos de storytelling más interesantes que han creado las editoriales alemanas. A la vez, comenzaron a construir un portafolio de compañías en otros sectores de medios, creando Bastei Media e invirtieron en una empresa de videojuegos. Oolipo es una de las inversiones surgidas en la búsqueda de nuevos formatos de storytelling.

¿Cuál es tu motivación y en qué sentido es diferente trabajar en una editorial “nueva” comparada con Egmont y trabajando desde fuera?

Antes de comenzar en oolipo, fui directora de medios digitales en la editorial Egmont y anteriormente tuve una agencia de marketing especializada en proyectos de transmedia storytelling. El motor de todas las cosas que realicé y sigo realizando, es el deseo de trabajar con creatividad al tiempo de crear herramientas para que la gente pueda contar buenas historias. Herramientas que ayuden a enriquecer la manera en que sus historias son contadas. Trabajar en una startup te proporciona mucha libertad y a la vez una fuerte responsabilidad.  Estos eran los dos aspectos que más me gustaban de ser trabajar por mi cuenta. En oolipo, somos un gran equipo. Nos incentivamos diariamente para aprender nuevas cosas, mejorar en lo que ya hacemos y replantearnos la forma en que colaboramos. Oolipo, abre nuevas puertas para todos nosotros, así que en este momento estoy muy feliz.

¿Cómo es tu futuro ideal del storytelling en la era de la digitalización e internet?

Honestamente, aún estoy esperando que Holodeck de Star Trek se convierta en una realidad. Es decir, estoy interesada en tener mundos narrativos donde sumergirse y que fundan lo digital y lo analógico, involucrando a las personas de forma que ellas mismas se involucren de manera creativa.

¿Cómo ves el mercado alemán comparado con otros mercados internacionales?

En mi experiencia sobre el mercado de medios alemán, aún pensamos demasiado en categorías jerárquicas y objetivos a largo plazo, en lugar de tener un enfoque más flexible. Puede ser difícil juntar a gente de diferentes sectores de medios – muchos eventos están destinados únicamente para una industria en concreto –,  pero debemos buscar un enfoque común. Es lo mismo que pasa con el denominado contenido culto y el popular. En ningún lugar he visto que haya esta distinción entre “entretenimiento” por un lado y “arte y literatura” por otro, tal y como sucede en Alemania. Espero que el mercado alemán tenga un enfoque más relajado.

En tu opinión, a medio y corto plazo, ¿qué puede ayudar a impulsar la innovación en la industria editorial?

Tenemos una explosión de contenidos – no solo en el mercado editorial sino también en la autoedición, las redes sociales, las plataformas de streaming, los videojuegos…  Sin embargo, la capacidad de atención de las personas es limitada. Sería de gran ayuda poder conectar directamente con las personas y analizar mejor qué y cómo leen. Además saber, por ejemplo, ¿qué significa para ellos leer en el celular?