Entrevista con Maya Flandin

Hablamos con Maya Flandin, fundadora de la Librería Vivement Dimanche de Lyon, Francia y Vicepresidenta del Syndicat de la Librairie Française (Gremio de libreros de Francia).

¿Por qué decidiste hacerte librera?

¡Por amor a los libros y a las personas !
Siempre quise transmitir la lectura a lo niños lo antes posible. La práctica lectora tiene la virtud de reforzar la capacidad de utilizar un vocabulario rico y adaptado, y como sabemos, no disponer de palabras para expresarse y comprender la sociedad es un factor de desigualdad, y por lo tanto de tensión social. Un libro abierto es una promesa de liberación de la imaginación y de comprensión del mundo de la que solo podemos desear que resulte en beneficio de toda persona.
Ser librero es permitir este encuentro entre un texto y una persona.

¿Cómo conseguiste semejante éxito con Vivement Dimanche ? ¿Cuál fue el factor clave de tu éxito?

Mi librería ha ido creciendo año tras año, adaptándose a las nuevas dimensiones de forma progresiva. El buen conocimiento de los clientes, la atmósfera cálida y humana gracias al fuerte arraigo local, el consejo personalizado, el variado y cuidado programa de eventos son todas características de nuestra marca, pero no hay que olvidar el aspecto profesional : libreros competentes y apasionados, un servicio mejorado continuamente (entrega de pedidos a los clientes, herramientas bibliográficas, web…)
Para mí, la parte más interesante de una librería independiente es su carácter único.

¿Cuál dirías que es la ventaja clave de las librerías tradicionales ?

Mientras que antiguamente el lugar debía tener una orientación básicamente funcional, hoy en día, permite vivir una experiencia : la disposición y la harmonía en la circulación son primordiales de igual forma que la puesta en escena del libro sobre la mesa o la vitrina. En la librería física encontramos el libro que buscábamos hace tiempo pero también aquél que ni siquiera sabíamos que existía. Esto permite realizar un camino de lectura único, lejos de estándares y algoritmos. También podemos gracias a un evento encontrarnos con un autor en carne y hueso y así conocer mejor su trabajo. Esto es algo que internet jamás nos podrá ofrecer.

¿Cómo lidian las librerías tradicionales hoy en día con su posicionamiento estratégico?

Creo que para lidiar con este aspecto han de unir la profesionalidad con el vínculo social, y hacer esto notable, es decir, dar a conocer estos puntos fuertas en todos los medios posibles.
El aspecto comunicativo ha sido desatendido durante mucho tiempo por los libreros, puesto que se trata de una competencia de la que no disponían necesariamente en el comienzo. Esta profesión tiene una complejidad que es a la vez su sustancia : hace falta ser lector y tener un conocimiento detallado de la producción editorial, pero también hay que ser comerciante, gestor, administrador, escaparatista, animador cultural, operario de almacén, community manager…

Más del 50% de las librerías en México son tradicionales. ¿Cómo deberían en tu opinión afrontar la renovación y mantenerse al día?

Hoy en día, creo que hace falta hacer de internet un aliado, hacer el mejor uso de él para traer a los clientes hacia los lugares físicos, que a su vez han de ser atractivos.
No conozco bien la situación de las librerías en México, y espero aprender mucho durante mi estancia. Lo que sí puedo decir relativo a las librerías francesas es que ha faltado mutualizar esfuerzos y competencias para formarse, aprender a posicionarse en el seno de la cadena del libro y hablar sin complejos sobre nuestras bazas.
El Syndicat de la librairie française y las asociaciones regionales actúan en colaboración con los poderes públicos para hacer esto posible : en Francia, existen ayudas a la creación, el diseño interior, la reactivación de librerías así como la puesta en marcha de programa de eventos, la informatización y la formación. Sin estas ayudas, los libreros no podrían mantenerse al día, pues la baja rentabilidad de esta profesión no les permite hacer inversiones por su cuenta.

Una última cuestión sobre el papel del Syndicat. ¿Podrías decirnos que defiende el Syndicat de la Librairie Française, como lo lleva a cabo y cuando fue fundado?

El Syndicat de la Librairie Française existe bajo su forma actual desde 1999.
Es el único sindicato de la profesión y reúne a 650 miembros: librerías de todos los tamaños, generalistas y especializadas que se extienden por todo el territorio francés. La misión principal del Syndicat consiste en representar y defender los intereses de la profesión ante los poderes públicos, los medios de comunicación y obviamente todos los actores de la cadena del libro.
Recordemos que el entorno jurídico nos es favorable después de que entrara en vigor en 1981 la Ley sobre el precio fijo en Francia. Esta ley ha actuado a favor del mantenimiento de una excepcional red de librerías, condición de la diversidad editorial que forma parte de la riqueza del mundo del libro.
En este cuadro, los esfuerzos colectivos iniciados por el Syndicat se desarrollan en varios ejes:

– Mejora de la situación financiera de las librerías, incidiendo sobre el margen comercial y negociando sobre una cantidad mínima de descuento con los distribuidores, pero también trabajando en la logística y los plazos de entrega.

– La profesionalización del oficio que pasa hoy en día por la puesta en uso de herramientas comunes al servicio de los libreros: formación, presencia en internet, comunicación, herramientas para la relación con los clientes y un observatorio económico que permite  a los libreros pilotar mejor su actividad.

– Organización del sector de libreros en materia social con la creación de un nuevo convenio colectivo y una nueva clasificación de empleos así como la negociación de salarios mínimos.

– Refuerzo de la relación institucional que se traduce de varias formas: creación de un sello Librairie Indépendent de Qualité que permite aplicar a ciertas ayudas, reflexión acerca de la adaptación de los recursos públicos con el fin de favorecer la presencia de las librerías cuando se trata de ventas a colectivos, puesta en marcha de medidas de ayuda presupuestaria, nombramiento de un mediador del libro que defienda el cumplimiento de la ley de 1981 sobre el precio fijo del libro.

-Participación en la adaptación de la profesión del librero al desarrollo de la economía digital, tanto si se trata  de la venta de libros por internet como de la comercialización de contenidos digitales. Para la gran mayoría de libreros, está adaptación pasa por la integración en un proyecto colectivo, puesto que las inversiones necesarias son demasiado abultadas como para ser realizadas a título individual. De aquí parte la iniciativa de una web de geolocalización de stocks www.librairiesindependantes.com