Entrevista con Viviane Maurey

Por la redacción

El audiolibro es el formato que más crece fuera de Brasil. En tu opinión, ¿por qué este formato aún no triunfó en Brasil?

En realidad, el audiolibro también triunfó en Brasil. El formato viene creciendo a lo largo de los últimos años. Además de existir desde hace muchas décadas, y habiendo sido concretizado mejor en los años 1960 con las cintas casetes y luego popularizándose en 1990 con los CDs, siempre existió gente dispuesta a consumir libro digital. No podemos comparar la facturación con Estados Unidos y otros países que lideran el mercado de audiolibros, porque, finalmente, todavía somos un país que no tiene hábito de lectura. La población de lectores es pequeña en comparación con la población en general, pero el audio ayuda precisamente a cambiar ese cuadro. Y antes, el consumidor tardaba dos horas para descargar un contenido y sólo encontraba CDs en tiendas específicas mientras que ahora tiene la facilidad de escuchar lo que quiera por la aplicación en el móvil. Ubook y su opción de streaming y suscripción ilimitada está ayudando a fortalecer un hábito de consumo del audiolibro. Pero ahora, además de llegar a aquellos a los ya les gustaba escuchar mientras estaban en el desplazamiento casa-trabajo, en el gimnasio haciendo ejercicio o en casa durante las tareas domésticas, estamos alcanzando no lectores y / o lectores que habían perdido el hábito de leer por falta de tiempo. Hoy Ubook cuenta con más de 6 millones de usuarios, 30 mil títulos en varios idiomas y tenemos una facturación de ocho dígitos. El mercado de contenido en audio es lo que no falta y ciertamente el audiolibro ya triunfó en Brasil y bastante.

Como autora, ¿sientes la diferencia entre un público que te lee y otro que te oye?

Estamos a punto de lanzar mi libro en Ubook, pero aunque aún no tenga la respuesta de los oyentes solo vamos a poner a disposición mi libro a partir de julio en la plataforma, creo de verdad que el libro es el contenido y no su formato. En el libro impreso la visión de cada cual es tan diferentes, porque lo que es importante es cómo el lector ve una historia. Imagino que eso va a suceder con los oyentes del audiolibro también. De la misma forma que unos se identifican más o menos con algunos personajes y elecciones narrativas de texto, los oyentes el escucharme narrando van a poder experimentar otras formas de entender y sentir el libro.

¿Cuál es el consumidor de audiolibros em Brasil?

Apenas llegamos al 50% de lectores en el país. De ese 50% muchos no tienen acceso a la librería y bibliotecas, ni el hábito de leer muchos libros. Sin embargo, dos tercios de la población tienen smartphone y pasan más de nueve horas conectadas a Internet, lo que hace que el contenido en audio muy atractivo para el público joven, acostumbrado a podcasts y YouTube. El 70% de los lectores de audiolibro están en la franja de los 20-45 años y están divididos en dos grupos: aquellos a los que ya les gusta leer y quieren aprovechar el tiempo en el tránsito, en el gimnasio y en casa para consumir más contenido, o porque no tienen tiempo para leer, y aquellos que no tienen el hábito de leer por alguna limitación y ven en el audio el formato ideal para el consumo de literatura.

En el proceso de sonorización del libro físico, se hace alguna adaptación para el formato audio en términos de texto?

Como autora tengo que adaptar mi propio libro mientras narro. Sucede, sí. No siempre lo que funciona por escrito funciona, pero esto es una cuestión que involucra a varias personas en el proceso: editores, autores, revisores, productores en general. Como autora, quiero estar al tanto de lo que es modificado, claro, por puro preciosismo, pero puedo entender que adaptaciones son posibles, a veces hasta probables. Como editora, creo válido cualquier cambio para mejorar la sonoridad siempre y cuando no anule la carga dramática ni el estilo del autor en contar su historia.