Impresión bajo Demanda

Por Paola Pérez Masedo

Los editores trabajan en un entorno cada vez más competitivo y en continua evolución. Por ello, es necesario buscar la forma de adaptarse a los desafíos del mercado editorial. El uso de las tecnologías ofrece grandes ventajas en cuanto a reducción de costes, posibilidad de aumentar la presencia a nivel internacional, reducción de plazos de impresión, otros canales de acceso al producto,etc. La innovación a través  de la impresión bajo demanda, la distribución digital, la suscripción a través de plataformas digitales y el uso de nuevas aplicaciones son algunos de los modelos por los que han apostado varias empresas del sector editorial.

La impresión bajo demanda IBP o POD en inglés es un modelo de negocio que no ha dejado de crecer en los últimos años y que se prevee siga creciendo en este 2018. El motivo de su éxito reside en la capacidad de dar salida a títulos que estaban descatalogados y permite publicar obras de autores menores. Por esta razón, la impresión bajo demanda no representa una competencia a la impresión tradicional ya que permite aumentar la oferta de títulos de modo complementario.

Otras ventajas que aporta la impresión bajo demanda son la reducción de costes, la aminoración de los tiempos de impresión y la posibilidad de hacer tiradas cortas a coste fijo por copia.

En un estudio publicado por la empresa española Podiprint se habla de diferentes estrategias específicas dentro del POD desde el punto de vista del editor. La primera de ellas se basa en la gestión del ciclo de vida de la impresión que permite imprimir los títulos en función de la demanda del lector. Otra estrategia sería la publicación inteligente por la cual se adaptan los contenidos en función de los diferentes grupos objetivos. Este fenómeno está experimentando un auge general, no sólo en la POD, y está relacionado con el análisis de datos sobre preferencias del lector que condicionan la adaptación y mejora de los contenidos.

Desde el punto de vista del librero, la POD permite que los libros que no estén en stock o que hayan sido descatalogados puedan estar a disposición del lector a través de la producción de tiradas más cortas que satisfacen los encargos puntuales.

Por último, podemos mencionar a la empresa alemana BOD, fundada en 2001, que ofrece un servicio de impresión bajo demanda y distribución. Aunque en un primer lugar, su campo de acción estaba centrado en la autoedición, con el tiempo fueron incorporando a editoriales, convirtiéndose así en unos pioneros en el campo. Débido al éxito, BOD ofrece sus servicios en varios países. BOD ha desarrollado un modelo de distribución que le permite entregar los libros a las librerías de todo Alemania en un plazo muy breve de tiempo. Datos de 2017 constatan que más de 2,000 editoriales usan esta solución.

La impresión bajo demanda también puede utilizarse con fines educativos. Esta es la propuesta que llega desde Gran Bretaña, en dónde en varios colegios han empezado a imprimir libros a través del programa Make our Book de Bibliocloud. A través de esta iniciativa los escolares crean historias y poemas que serán impresos a demanda y financiados por los padres. Todo el proyecto se guarda en la nube y es accesible internacionalmente.

 

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https://www.podiprint.com/marketing/ESTUDIO_PODIPRINT_sep_2017.pdf

https://publishingperspectives.com/2017/11/make-our-book-international-school-publishing-program-uk/

https://www.boersenblatt.net/artikel-bod_startet_angebot_fuer_akademisches_publizieren.1277209.html