Subscripción: la vuelta de un clásico

Por Paola Pérez Masedo

Con la digitalización, el modelo clásico de venta y préstamo de libros ha sido superado y ampliado por otras soluciones que; aprovechando nuevas herramientas, ofrecen otros canales de acceso al producto.

El modelo de suscripción no deja de ser un sistema tradicional que se había extinguido y ha sido recuperado en la actualidad como una solución digital para crear plataformas adaptadas a las necesidades de los usuarios y del mercado cultural actual.

Mucho se está hablando últimamente de los modelos de suscripción, sobre todo a raíz del éxito que está teniendo Netflix en la industria audiovisual. En este sentido se habla ya, desde algunos ámbitos, de la “netflixización” de la cultura.

La tendencia actual de plataformas de suscripción en el sector cultural parece estar en auge, ya que cada vez hay más usuarios interesados en pagar una cuota de suscripción mensual con tal de poder tener acceso a contenidos de calidad desde diferentes dispositivos, con una sola cuenta y por un precio razonable. Esto se puede trasladar a la música, el cine y en el sector editorial a los e-books y los audiolibros.

En estas plataformas de suscripción, el usuario puede no solo tener acceso al producto, sino también puede dar su opinión y compartirla con otros usuarios así como crear sus listas de favoritos. Estos datos son de gran importancia para posteriormente poder mejorar la oferta y la calidad de contenidos.

Sin embargo, en el mundo editorial y a pesar de que últimamente se habla mucho del Big Data, todavía no se ha sabido aprovechar los beneficios del análisis correcto del comportamiento del usuario y los datos que genera. Además, las editoriales aún no han definido una estrategia clara a la hora de establecer listas de títulos en las que se incluyan suficientes novedades  y un calendario de fechas de lanzamiento. Asimismo, muchos de los títulos disponibles en las plataformas de suscripción resultan poco atractivos pues, a menudo, no incluyen suficientes novedades. Las editoriales no han asumido todavía la importancia de tener un catálogo con géneros diferentes que se adapte a los gustos del lector.

Para leer más:

http://www.dosdoce.com/2017/11/06/la-netflixizacion-la-cultura/