Una feria de editores crece en Buenos Aires

Por la redacción

¿Qué motivó la idea de crear una feria de editores?

En el 2013 fue la primera edición, hablamos con la gente de Radio La Tribu (Fm 88.7) y la FED se realizó con aproximadamente 20 editoriales. Lo que veíamos desde Ediciones Godot es que no había un espacio donde se pudiera generar un contacto directo entre la editorial y el lector. Entender qué pasaba con los libros que editamos una vez que son leídos, qué aspectos de la edición y el diseño eran valorados y cuáles poco importaban, tener feedback de primera mano. Un espacio propio para las editoriales más chicas, donde se lucieran los libros y no los enormes stands, donde todos tuvieran un espacio similar, sin importar el tamaño de la editorial.

¿En qué modo las expectativas iniciales se cumplieron?

La FED siempre tiene una mirada dual, por un lado hacia las editoriales y por el otro hacia los lectores. En torno a las editoriales, ha logrado consolidarse como un espacio central para las medianas y chicas, algunos indicadores como ser novedades que se preparan exclusivamente para la feria o bien cómo las editoriales que están más lejos de CABA consultan por la fecha al inicio del año para planificar su viaje. Creo que el trabajo que nos falta es generar un espacio fuerte de relacionamiento entre las editoriales, librerías y distintos profesionales del libro de distintas geografías. Estamos trabajando en consolidar ese espacio.

De cara al lector, creo que estamos logrando llegar a un público más amplio que el llamado de nicho. En el 2017 recibimos 6000 lectores, en el 2018 recibimos 11.000 lectores en tres días y para este año esperamos llegar a los 16.000. En esa misma dinámica es el trabajo que falta hacer, creemos que el universo de lectores es bastante más amplio que el público que interpelamos actualmente. Ahí está nuestro desafío más importante: la calidad del contenido cultural, las charlas y debates que se generan en la FED también ha cobrado importancia y creemos que ha pasado a ser un atractivo más para visitarla, todavía queda mucho camino por recorrer en ese ámbito.

¿Cuál es el público que acude? ¿Es el público que se contemplaba en un comienzo?

El público que acude es el público que esperábamos interpelar. Es un público lector y muy interesado en la producción editorial latinoamericana, ya sea por sus traducciones o por la ficción de la región. Sabemos, gracias al trabajo del equipo de investigación de Alejandro Dujovne, que el 50% del público que acude a la FED no visita la Feria Internacional de Buenos Aires, ahí estamos interpelando a un público distinto, por dar un ejemplo.

¿Qué sentido tiene saltarse al librero en una ciudad con tantas librerías?

La FED no está pensada para “saltarse al librero” su trabajo es muy importante, como difusor en algunos casos, como agente cultural en otros, como un especialista que hace recomendaciones certeras en otros tantos. El año pasado se distribuyó de forma gratuita un catálogo que contenía los datos de contacto de más 240 librerías de todo el país y los datos de las editoriales participantes. La idea de fondo de ese catálogo es que el lector que nos visita marque los libros que le interesan y luego descubra librerías cerca de su trabajo, dónde pasa sus vacaciones, etc.

¿Qué ventaja supone para el editor vender directamente sus libros y que desventajas puede acarrear?

Creemos que la gran ventaja es la posibilidad de charlar cara a cara con los lectores, recibir feedback de las ediciones pasadas y poder hacer recomendaciones que se desprenden de la charla.

¿Existe la posibilidad para editores de otros países de participar? ¿Cuáles son las condiciones?

Recibimos editoriales de Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Venezuela  y Uruguay entre otros países. Muchas de ellas no suelen llegar con sus libros a las librerías de la Ciudad de Buenos Aires por esa razón creemos que no solo es de interés para los lectores sino que también es tan importante el trabajo con las librerías para agilizar la llegada de esos fondos editoriales el resto del año.

¿Cómo se entiende esta feria junto a o frente a la Feria del Libro Buenos Aires?  ¿Se trata de un apéndice, de una feria complementaria o una feria que compite por público con la Feria de Buenos Aires?

No pensamos la FED como una contra feria de la FIL de Buenos Aires. Creemos que el espacio que genera hacia las pequeñas y medianas editoriales, tanto desde su lógica interna como desde su propuesta cultural, tiene puntos de contacto y zonas de completamente diferentes que casi no tienen punto de comparación.